Hace frío. Busco una imagen que me reconforte en esta noche de lluvia. Aquí está, la tomé hace unos meses. Me lleva lejos, a una mañana en la que esa suave masa se convertía en tortilla perfecta, caliente. Recuerdo el aroma de la leña y la extrañeza ante el pasado de aquél comal improvisado, adaptado a su nueva labor, manso. Si miro la fotografía con más cuidado, me hace pensar en el biodiesel, en extensiones de tierra agónicas bajo pesticidas. Y luego, sin más “vine a Comala porque me dijeron que aquí vivía mi padre, un tal Pedro Páramo…” Es de noche, mejor descansar. ¿qué historia te propone la imagen? ¿se olvida el frío?¿crece el miedo?
Buscando y buscando encontré esta breve semblanza curricular que envié al concurso Caza de Letras. Pasé las etapas de preselección, algo habrán visto allí. No llegué a participante, pero este texto me gusta ahora. Es confirmación de los muchos inicios que no continúan verbi gratia, hasta mi tesis cambió de tema.Es gracioso leer las cosas que escribimos, esta noche, me caí en gracia:
CAZALETRAS FOLIO: CZLT0420070553
Breve semblanza curricular
Mi madre dice que nunca debo olvidar que gané el Primer Lugar en el Primer Concurso de Cuento Infantil de la SOGEM en Querétaro, supongo que nunca lo olvidaré porque, de hecho, no he participado en ningún otro concurso.
En la FIL de 1997, invitada por la Alianza Francesa, leí algunos poemas. También en 1997 participé en la fundación de Crótalo, revista literaria que ganó la beca del FONCA. Dejé la escritura por el teatro y fui la Viuda Begbick en un Hombre es un Hombre, una monja poseída y un joven escato en la Danza de la muerte, la licenciada en El abrecartas de Hugo Rascón Banda, la Señora Obedot en el Fabricante de Deudas y Clitemnestra en Coéforas. Con Coéforas ganamos el Primer Concurso Nacional de Teatro Clásico (1999) y eso cambió el curso de mi vida por un rato: al ofrecerme estudiar la licenciatura en Atenas me fui a estudiar griego moderno a La Habana hasta que una muerte importante me motivó a estudiar Letras en la UV. En Xalapa me peleé y luego me reconcilié con la palabra escrita. En el 2003 fui a una comuna teatral cerca de Buenos Aires y regresando entré a entrenamiento de clown. Con la técnica hice un personaje mudo llamada Eutanasia. Fui becaria de la poeta Malva Flores y ahora trabajo en la Galería de Arte Contemporáneo como gestora. Escribo mi tesis sobre la dramaturgia de LEGOM. Jamás he tomado muy en serio la escritura, sin embargo me disciplinó mi blog personal Medusa también hablaba. Leer completo »
Aunque hace mucho calor y los mosquitos han reanudado la batalla, estoy feliz. Cerrando ciclos, cumpliendo con los deberes, los placeres y los mandados. Esta noche, tras beber un litro y medio de agua con limón y manzanilla, tras dar muchos pasos hacia un 2022 pleno, estoy fresca, como una lechuga.
Tras casi setenta días lejos de mi hogar, he vuelto a la cambiante Xalapa. Hay mucho que hacer, mucho que terminar y mucho que iniciar. Titulación: acá nos vemos. Nuevos proyectos: ¡a nacer se ha dicho!
Quiero volar en un globo aerostático al atardecer. Lo quiero, como los niños quieren un boleto para entrar a la fábrica de chocolates.
Quiero mirar por una hora el cielo libre de luces de ciudad y nubes, como hice hace muchos años con mi mejor amigo.
Quiero cosechar nieve en una mañana y disfrutarla en silencio, recordando la mirada clara de mi primo menor.
Quiero limpiar mis dientes y luego morder una manzana, con la satisfacción de la primera conquista.
Quiero ser licenciada y reirme por unos minutos en el pasillo de letras, sin temores.
Quiero que Samuel me acompañe en esta travesía.
Los pies fríos se preparan para dormir unas horas. Mientras un pequeño aluxe canadiense cerraba los ojos, agotado por una larga caminata y muchas horas de juego, en la gran pantalla surgió esta voz. Termina el día y comprendo que la cuenta regresiva ha iniciado. I’m coming home.
Carezco de un teclado apropiado, no hay la hermosa egne ni el musical acento. Esto me mantuvo ausente, lejos de preciosas descripciones de nieve, lobos aullando, ardillas, zorrillos, bellos locales, camaraderia intercontinental, sabores nuevos, agua helada, agua tibia, agua divertida…
Sin embargo, solicito al amable lector me perdone los silencios y la trunca escritura. Me siento frente al teclado, en un hermoso dia, mientras mi primo socializa en una guarderia y mi tia se ejercita entre animosos ancianos.
Atravieso el parque, los gansos salvajes no estan, quiza han ido a darse un chapuzon en el lago cercano. Pienso en la historia de Shani, interesante mujer que conoci en Dhamma Torana. De donde ella viene, los padres elijen a los que seran los esposos de sus hijas. No es una cuestion arbitraria, hay una profunda investigacion de por medio. Los novios se conocen con un pie en el altar pero es ella la que puede rechazar al prospecto y pedir a sus padres que le busquen alguien mejor. Ella rechazo a muchos y al final obtuvo exactamente al hombre que queria. Sin conocerlo, sabia lo que buscaba. Ahora es feliz, muy libre y con 30 agnos de matrimonio. Ha cambiado de pais con su pareja. Dice que tuvo suerte y una fuerte determinacion. Y pienso, si (con acento), fuerte determinacion: eso nos asegura el exito cuando seguimos la reglas. Un perro y su acompagnante barbudo se cruzan en mi camino; Hellooo. Hay un claro cielo azul, el aire es fresco, las aves trinan celebrando el sol.