Plañideras
Abril 17, 2007 at 0:29 (Climatológicas)
Estamos de silencio otra vez. La ciudad, políticamente tambaleante, anormalmente concurrida, ha jugado a lluvia, sol y niebla en el mismo día.
Un séquito de ancianas ha dejado la habitación para dejar a los agonizantes llorar a solas.
En la oficina todos están temblando. Anuncian la venta de instrumentos musicales y celebran con pasteles la falta de conmemoraciones.
Se acaba el día, se acaba el día, se acaba el día.
Las calles se pierden en la bruma.