Crack

Qué delicioso romper a martillazos un muro, un muro de los que construyen lo que llamamos el hogar, la morada cotidiana.

Los trozos de yeso y cemento, azulejo y suciedad, huyen saltando a cada golpe. Es cuando comprendemos que la arquitectura es flexible, movible, transformable. Como las ideas y los apegos , las paredes son derrumbables, por intención humana o cataclismo. Por capricho de la Tierra o por capricho mío, se rompe el espacio. Hago reformas en mi cocina, mía, por invasión con las armas.

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