La decadencia de la memoria
Octubre 16, 2007 at 0:34 (Vocativas)
Por varios años había olvidado que hoy nació mi amado creador, el idealizado y fascinante, histriónico y poeta. Ya recuerdo, acaso conmovida por un monosilábico llamado de hace algunos días. Por los ojos azules de un amante joven, Wilde escribió la carta que en mi adolescencia sería refugio y liberación ante un duelo amoroso. Más tarde, con su ensayo-diálogo entre Cirilo y Viviano, determinaría mis profesiones y una secreta ambición. Pero el tiempo pasa, las mujeres crecemos, encontramos nuevos aliados y en franca decadencia había olvidado no sólo su cumpleaños sino su arte. Hoy lo recuerdo, como un asalto, como los ojos azules del pasado. Oh querido apasionado, deseo que hayas encontrado ya un amante dulce y bello que te sepa seducir y amar al mismo tiempo, si no, que alguien escriba una historia, una obra, coreografía o cuadro en donde uno tome tu mano y caminen juntos, amados, gozosos en otra dimensión, dimensión que supiste inventar en papel y carne. Poñoñoñóm