Viajero nocturno
Noviembre 10, 2007 at 20:42 (Ocio y esperas, Viajes)
Se acerca.
Un gigante que corre a noventa kilómetros por hora
lo trae en las costillas.
Es de noche y quizá llueva pero él escucha
no la lluvia sino las melodías uruguayas
o los cantos de un hombre peninsular.
La ciudad es isla, sobre las nubes.
Poco a poco, las luces se despiertan,
millones de ventanas surcando el cielo.
Y a ras del suelo, los caminos,
las casas frágiles, los transeúntes.
Se acerca.
Al despertar nos encontraremos,
él con la modorra de una cama improvisada,
yo con el anuncio cotidiano.
Mi amado viaja de noche,
cuando los árboles son sombras veloces,
la casa se habita de espera.
Sol said,
Noviembre 10, 2007 at 22:21
No debería aclararlo pero esto NO es un poema y está cortado en versos porque tengo un problemín con la edición y me pareció la mejor forma de publicarlo.
Paco said,
Noviembre 21, 2007 at 12:52
Estoy en desacuerdo. El texto me parece, sí, un poema, aunque aluda a detalles cotidianos tan específicos como puede serlo la velocidad máxima a la que viaja ese gigante.
Yo siempre utilizo el asiento 27, lo que me pondría, más o menos, en la panzucha del armatoste.
Esperar, con sus dejos de temor a lo irremediable, nunca ha sido mi manera favorita de pasar las noches.
Un abrazo fuerte.
Sol said,
Noviembre 25, 2007 at 2:38
Oh Paco, decidí tomarte la palabra, listo: declarado un poema… lo revisé y ahora a clase de Malva Flores (debo entregarle algo y nada aparece) GRACIAS
lourdes peregrina said,
Noviembre 3, 2008 at 20:28
Siempre es refrescante leerte, Sol Jimena. Aunque la palabra “fresco” para definir, no le guste a la Mtra. Teresita: según recuerdo, le hizo cambiar esa palabra a Laura por parecerle inapropiada para atribuírsela “seriamente” a un texto. Pero no encuentro otra. Me gusta mucho leerte y me gusta mucho saber que en algún lugar del mundo existes, con todas tus extravagancias y tus genialidades repentinas y tus ganas de hacer mejor al mundo, haciéndonos escribir cosas para otros o comiendo cosas crudas que luego te hacen daño.
Gracias! navegar por tu blog fue increíble
Saludos coatzacoalqueños