Las canciones del recuerdo
Mayo 19, 2008 at 0:18 (Privada (de la razón))
Buscando y buscando encontré esta breve semblanza curricular que envié al concurso Caza de Letras. Pasé las etapas de preselección, algo habrán visto allí. No llegué a participante, pero este texto me gusta ahora. Es confirmación de los muchos inicios que no continúan verbi gratia, hasta mi tesis cambió de tema.Es gracioso leer las cosas que escribimos, esta noche, me caí en gracia:
CAZALETRAS FOLIO: CZLT0420070553
Breve semblanza curricular
Mi madre dice que nunca debo olvidar que gané el Primer Lugar en el Primer Concurso de Cuento Infantil de la SOGEM en Querétaro, supongo que nunca lo olvidaré porque, de hecho, no he participado en ningún otro concurso.
En la FIL de 1997, invitada por la Alianza Francesa, leí algunos poemas. También en 1997 participé en la fundación de Crótalo, revista literaria que ganó la beca del FONCA. Dejé la escritura por el teatro y fui la Viuda Begbick en un Hombre es un Hombre, una monja poseída y un joven escato en la Danza de la muerte, la licenciada en El abrecartas de Hugo Rascón Banda, la Señora Obedot en el Fabricante de Deudas y Clitemnestra en Coéforas. Con Coéforas ganamos el Primer Concurso Nacional de Teatro Clásico (1999) y eso cambió el curso de mi vida por un rato: al ofrecerme estudiar la licenciatura en Atenas me fui a estudiar griego moderno a La Habana hasta que una muerte importante me motivó a estudiar Letras en la UV. En Xalapa me peleé y luego me reconcilié con la palabra escrita. En el 2003 fui a una comuna teatral cerca de Buenos Aires y regresando entré a entrenamiento de clown. Con la técnica hice un personaje mudo llamada Eutanasia. Fui becaria de la poeta Malva Flores y ahora trabajo en la Galería de Arte Contemporáneo como gestora. Escribo mi tesis sobre la dramaturgia de LEGOM. Jamás he tomado muy en serio la escritura, sin embargo me disciplinó mi blog personal Medusa también hablaba.
1. ¿Por qué quieres participar en este concurso?
Publicar jamás ha sido una meta en mi vida, demasiadas veces he sentido que ciertos libros son sólo un desperdicio de árboles. A través de la red, por el contrario, lo efímero y la virtualidad visten a la creación literaria con un nuevo traje, uno que supera los límites de la industria editorial. Este concurso me atrae ya que lo imagino como un gran taller, un experimento trascendente en el cual, al estilo de las novelas por entrega, se exigirá al escritor velocidad y precisión. Una peculiaridad de la blogosfera, quizá la más importante, es la interacción con los lectores, esta inmediatez enriquece la labor literaria. Lo que hace de este “reality” algo excepcional, es la posibilidad de reunir a grandes escritores y grandes lectores en la red así, quizá, pueda recibir comentarios que me callen con fundamentos o me inviten a continuar con la escritura.
2. Escribe una autobiografía imaginaria:
Desde el terremoto no recuerdo su nombre, un leve rugido me adormece el oído y me impide concentrarme en el pasado. Otros detalles permanecen intactos; los juegos en el canal, el helado de pistache, el gesto de la partera al ver mi labio leporino y aquella cancioncilla que sonaba en la radio cuando me llegó el aviso. Las fechas jamás han sido una buena referencia, igual que la edad, están sometidas a los caprichos de burócratas. Una la tengo clara 1957, ese año me gradué de la primaria y ese año murió Pedro Infante. Ah, sí, los acontecimientos. Como dicta en el documento tuve polio a los cuatro y él me hizo unas gemelitas a los diecisiete. Las pobres no pudieron estudiar, se me perdieron ese día, yo las llevaba conmigo al trabajo de la mañana porque en la tarde, de la escuela de bachilleres, me asignaban guardería. Limpiaba las jaulas, nunca he estado muy de acuerdo con los encierros pero me quedaba cerca de la casa. Me acuerdo del lago haciéndose rojo, ya tampoco he vuelto allá. Ya le dije, quiero que sea pronto, si no me ayudan yo solita lo hago, me sale muy caro seguir viniendo cada martes y ya le dije, no me acuerdo.
Irune said,
Mayo 19, 2008 at 9:43
Porca miseria, amica!!
has hecho todas esas cosas?!!!!
No cabe duda que lo único fascinante de la ausencia es la capacidad de sorprendernos a cada momento, con cada detalle que se nos escapa de las personas y los afectos.
A veces damos por contado el conocimiento de quien nos está cercano, que olvidamos profundizar en su esencia.
Sono fiera di te!!
Baci!!
Pac said,
Mayo 20, 2008 at 16:08
Mi pequeño cuestionario, que sirvió para lo mismo que el tuyo, se ha perdido para siempre entre los mutables universos cibernéticos. No guardo copia alguna, y hace tiempo que perdí la esperanza de recuperarlo.
Sólo recuerdo que Ben(jamín) Ascasubi era hijo de un sastre en la España del siglo XV, y que yo me dedicaría a dar a conocer sus inútiles -y desconocidas- labores literarias.
Ni hablar.
Abrazos.
Señorita Verde said,
Mayo 22, 2008 at 1:30
Esta lectura amena por veloz, precisa y elocuente, me confirma la regla de que uno sabe mucho sobre contadas personas, pero no ha de intentar atisbar en sus sueños. Gracias, a propósito, por revelarme las 4 (múltiples) cosas que desconozco de ti ¡vivan las cadenas entretenidas!
La luna llena anda por aquí afuera, cubierta por un velo extraño debido al intenso calor. A pesar de ella, no ha habido días de la marmota. Cuidaos, lechugita fresca.
You promised to write me, you just promised…